Yakumama es considerada un espíritu ancestral. Guardiana de las aguas, símbolo de fertilidad, protección y vida. Evoca conexión con la naturaleza, respeto por lo sagrado y las tradiciones indígenas, así como la sabiduría profunda de la selva y sus medicinas.
El Rapé debe ser soplado en ambos orificios nasales. Cada fosa representa una corriente energética del cuerpo:
El canal de la Luna (receptor: Pingala o yin). Da el poder de las emociones en su estado puro, proporcionando las cualidades de gozo profundo, amor puro, compasión y habilidades artísticas. Este lado es el femenino. Los desequilibrio de este lado son el apego emocional, la depresión, la baja autoestima, el sentimiento de culpa o la pereza.
Asegúrate de que el espacio esté limpio y tranquilo.
Si es posible, enciende un incienso o una vela para crear un ambiente propicio.
Disponer de mínimo 30 min para ti.
Empieza con una pequeña cantidad para familiarizarte con los efectos.
No se recomienda su uso en exceso.
Ideal para momentos de meditación, reflexión o rituales.
Mantener fuera del alcance de los niños.
Si experimentas efectos adversos, suspender su uso y consultar a Yakumama.
Nota:
Esta medicina es de uso ceremonial y espiritual. La experiencia puede variar según la persona. Se recomienda el uso consciente y respetuoso.
El canal del Sol (emisor: Ida o yang). Daría poder a la mente racional, que permite aprender y obtener la fuerza necesaria para superar los problemas mediante el esfuerzo. Es el lado masculino. Los desequilibrios de este canal son la rigidez, la soberbia, la fuerza en exceso y el orgullo.
1. Usa un aplicador de Rapé llamado Tepi o un auto aplicador de rapé llamado Kuripe.
2. Toma una pequeña cantidad de rapé equivalente a dos pizcas de sal , sobre la palma de tu mano y carga tu Kuripe.
3. Coloca el Kuripe en una de tus fosas nasales y cierra la otra fosa nasal con un dedo.
4. Pega la lengua al paladar y sopla suavemente y prolongado hasta que vacíes el Kuripe.
5. Repite en la otra fosa nasal si lo deseas.
6. Terminado el proceso, respirar únicamente por la boca mínimo 10 min.
7. Recuerda mantener una higiene adecuada con tu Tepi y Kuripe después de cada sesión.
Conservar en un lugar fresco y seco, lejos de la luz directa del sol.
Asegúrate de que el envase esté bien cerrado para preservar la frescura.
Existen muchas variedades de rapé, cada una con propiedades y beneficios específicos. Cada tipo tiene una combinación única de ingredientes que lo distingue de los demás.
El proceso de elaboración implica la recolección de las hojas de tabaco y su mezcla con cenizas, de plantas sagradas que no solo aportan un sabor único, sino que también tienen propiedades espirituales y curativas.
La combinación de tabaco y cenizas de estas plantas sagradas ayuda a potenciar los efectos del rapé, promoviendo una experiencia más profunda y significativa durante su uso ceremonial.
El mambe es hoja de coca, tostada y pulverizada, mezclada con ceniza vegetal. No es el estimulante de la industria moderna — es una medicina viva, preparada y usada durante siglos por pueblos amazónicos de Colombia, Brasil y Perú.
Su preparación es simple y profunda al mismo tiempo: la hoja de coca seca se tuesta lentamente hasta alcanzar el punto exacto, luego se tritura junto a ceniza de yarumo, guarumo u otras plantas seleccionadas. La ceniza no es un ingrediente secundario. Es la mitad de la medicina.
• Alcaloides naturales → no generan efectos psicoactivos fuertes al usarse de manera tradicional. Actúan como estimulantes suaves que sostienen el estado de alerta y la concentración.
• Vitaminas: A, B1, B2, B3, C y E.
• Minerales: calcio, hierro, fósforo, potasio y magnesio.
• Proteínas y fibra.
• Antioxidantes.
En la cosmología de los pueblos que custodian esta medicina, cada ingrediente tiene su lugar:
• La hoja de coca representa el principio femenino — lo que recibe, lo que escucha, lo que sostiene.
• La ceniza representa el principio masculino — el fuego, la dirección, la estructura.
El mambe nace solo cuando ambos se unen. Sin ceniza, la coca es incompleta. Sin coca, la ceniza es agresiva. Esta unión no es accidental: enseña que la palabra verdadera surge del equilibrio, no del exceso.
Por eso el mambe es inseparable de los círculos de palabra — los espacios donde las comunidades se reúnen a hablar, escuchar y resolver con claridad.
• Aporta energía natural y combate la fatiga sin picos ni caídas bruscas.
• Favorece la concentración y la claridad mental.
• Reduce la sensación de hambre y sed — útil en caminatas largas, trabajo de campo o ceremonias extendidas.
• Fuente rica en calcio y hierro: fortalece huesos, dientes y previene la anemia.
• Contribuye a la digestión y al equilibrio general del organismo.
• Valor cultural y espiritual profundo: presente en círculos de palabra, rituales de encuentro y armonización entre comunidades.
El mambe se coloca directamente en la encía o bajo el labio inferior, formando un pequeño bolo que libera sus propiedades de forma gradual con la saliva.
Puede usarse solo o acompañado del ambil. En la tradición, ambas medicinas se usan juntas en los círculos de palabra.
Uso responsable: es una medicina para sostener, no para escapar. No se recomienda en exceso.
El ambil es tabaco puro (mapacho) cocido durante horas con plantas amazónicas hasta convertirse en una pasta densa y oscura. No es tabaco industrial. No es para fumar. Es una medicina de intención — preparada con tiempo, usada con propósito.
A diferencia del rapé, que limpia y abre, o del mambe, que ordena la palabra, el ambil ordena la intención y la dirección de la vida. Es la medicina más silenciosa de las tres, pero no por eso la menos poderosa.
• Tabaco rústico (mapacho) — cocinado durante horas hasta obtener pasta concentrada
• Cenizas y plantas amazónicas seleccionadas — según la tradición del preparador
• Sal de monte o mineral (en algunas preparaciones)
Cada lote presenta variaciones naturales en textura y color según la cosecha del tabaco y el proceso de cocción. Eso es signo de autenticidad, no de inconsistencia.
“El tabaco crudo es fuerza desordenada. El ambil es fuerza domesticada.”
En la cosmovisión amazónica, el tabaco es una de las plantas maestras más antiguas y respetadas. Pero el ambil no es el tabaco — es lo que el tabaco se convierte cuando el fuego y el tiempo lo transforman.
El proceso de cocción puede durar horas o días. En ese tiempo, la planta pierde su agresividad y gana dirección. Lo que queda no actúa sobre el cuerpo para hacerlo sentir algo distinto — actúa sobre la voluntad para enfocarla.
Por eso se dice que el ambil es pensamiento hecho sustancia.
Los ancianos lo usan para tomar decisiones importantes, para sostener largos períodos de trabajo espiritual, para recordar hacia dónde van y por qué. No es una medicina recreativa. Es una medicina de gobierno interior.
• Centra la mente y ordena el pensamiento antes de decisiones importantes.
• Sostiene la atención durante períodos prolongados de trabajo, ceremonias o meditación.
• Reduce la dispersión mental — actúa como ancla de intención.
• Ayuda a clarificar la dirección y el propósito cuando hay confusión o duda.
• Complementa el mambe en los círculos de palabra: el mambe abre la palabra, el ambil la sostiene.
• Arraigado profundamente en la tradición de los pueblos del resguardo amazónico colombiano.
El ambil se usa colocando una porción mínima — del tamaño de un grano de arroz — directamente bajo la lengua o en la encía.
Se puede usar antes de conversaciones importantes, al inicio de una jornada de trabajo profundo, en ceremonias, o junto al mambe en los círculos de palabra.
Dosis: Menos es más. El ambil no requiere cantidad — requiere intención.
No se recomienda durante el embarazo. Es una medicina de adultos, usada con propósito consciente.